Saca a la luz tus habilidades dormidas (Fotos).

¿Crees que nada se te da bien? ¿Que no posees ningún talento? Esto no es verdad. Todos tenemos algo en lo que destacamos, que nos gusta, con lo que podemos trabajar divirtiéndonos. No obstante, hay que despertar esas habilidades dormidas.

Seguro que recuerdas algo que se te daba muy bien de pequeño. Tal vez dibujar, construir cosas o jugar al fútbol. Sin embargo, ahora que eres adulto y que has conseguido un trabajo “normal”, consideras que no tienes ningún talento.

Los talentos que nos reprimieron en la infancia

Niña futbolista

Cuando le preguntamos a un niño qué quiere ser de mayor dice cosas como astronauta, veterinario, jugador de fútbol o profesor, entre otras muchas opciones profesionales. No obstante, pocos son los que cumplen estas expectativas que tienen.

El problema surge cuando los adultos tratan esto como un “sueño”. No obstante, no son profesiones que no existen. ¡No son irreales!

Sin embargo, la falta de confianza que los adultos tienen en los niños, sus propias creencias y las limitaciones que ponen a sus propias habilidades hacen que repriman las de los más pequeños.

¿Por qué no creemos en que un niño pequeño al que le gusta pintar se pueda convertir en alguien famoso por sus obras? ¿Por qué nos cuesta creer que si le gusta jugar al fútbol pueda vivir de su pasión.

Con nuestras propias limitaciones, que ya hemos heredado de nuestros padres, las habilidades dormidas empiezan a surgir a medida que los niños avanzan en edad.

Así, llega un momento en que estas se quedan en el olvido, mientras surgen la infravaloración, él “no tengo ningún talento” y el “un trabajo es un trabajo”.

De esta manera, los niños se convierten en adultos que no disfrutan de sus ocupaciones y que reniegan de sus propias habilidades. Esas habilidades dormidas que llevan tanto tiempo en ese estado que ya no saben ni que están ahí aún.

Despertar las habilidades dormidas

El hecho de habernos convertido en adultos no implica que nuestras habilidades dormidas se vayan a quedar para siempre así. No obstante, quedarnos quietos no es una opción, por lo que tenemos que ponernos en acción para que esto cambie.

1. Lee

Niño con máquina de escribir

La lectura nos abre un mundo de infinitas posibilidades, potencia nuestra creatividad y puede que nos haga recordar aquello que se nos daba bien y que ahora no hacemos.

Imaginemos que estamos leyendo un libro y en él hay un poema y pensamos: “¡Vaya! Si de pequeño yo escribía mucho”.

La lectura puede hacer que recuperes esa ilusión y que vuelvas a recordar aquello que hacías cuando tenías mucha menos edad. Ahora bien, cuidado con decir “no tengo tiempo para leer“. Porque lo que no tienes son ganas…

2. Dedícate tiempo

A veces el trabajo y la familia nos restan mucho tiempo para hacer lo que nos gusta y esto puede derivar en habilidades dormidas. Si te gustaba pintar de pequeño y es algo que aún deseas hacer, pero te pones la excusa del tiempo, ¡basta!

¿Tienes 5 minutos? ¿Pierdes media hora en ver la televisión porque estás muy cansado de trabajar? En vez de hacer esto, prueba a dedicar ese tiempo a pintar.

Te sentirás mejor, estarás potenciando esa habilidad y esta empezará a despertar.

3. Fórmate

Grupo de lectura

Una manera de afrontar las habilidades dormidas es apuntarte a algún curso de formación o a un grupo de personas que se encuentren para ponerla en práctica, como un grupo de lectura si te gusta leer.

  • Todo es válido, lo importante es que salgas de tu zona de confort y que esa habilidad salga a la luz.

Disfrutarás mucho con la experiencia y estarás haciendo que esas habilidades dormidas despierten después de tanto tiempo dormidas. Además, interactuar con otra gente con tu mismo talento te motivará aún más.

Hay algo dentro de ti que sabes que te gustaría hacer, solo que quizás lo denomines “tontería” o pienses que “es una pérdida de tiempo”. Sin embargo, ¿qué creencias están actuando para que pienses eso? ¿Por qué no probarlo para considerar esta respuesta después?

Tendemos a ponernos muchas excusas para no hacer lo que queremos por esa represión que se generó cuando aún éramos muy pequeños y creíamos que todo era posible.

Y es verdad. Todo es posible. Somos nosotros quienes nos limitamos…

Post. Esdras López (El Pollito De Los Éxitos)

Fuente: M. Con Salud