4 síntomas de que no consumes suficiente vitamina K (Fotos).

Estabas trabajando y, de repente, tu nariz comienza a sangrar. Otro día, te estás poniendo tus zapatos nuevos y empiezas a sangrar de un modo nada usual. No sabes qué sucede, pero el caso es que notas que últimamente te están ocurriendo eventos fuera de lo común en ese sentido. Pues bien, es posible que tengas un déficit de vitamina K.

¿Ha escuchado hablar de esta? ¿No? Pues, no eres el único. Hay otras vitaminas más populares que la vitamina K, a pesar de ser tan necesaria como el resto. Por ello, queremos presentarla y que conozcas los síntomas asociados a un bajo consumo de esta. ¿Nos sigues?

¿Qué función tiene la vitamina K?

Cómo se coagula la sangre (2)

Quienes toman acenocumarol (Sintrom) conocen muy bien la vitamina K, la cual se encarga de que la coagulación de la sangre se lleve a cabo de manera correcta. Quienes consumen la referida medicina, tienen prohibido el consumo de vitamina K, ya que el objetivo de este medicamento es evitar que se produzca un exceso de densidad en la sangre.

Así, cuando tu sangre está demasiado líquida, corres el riesgo de sufrir hemorragias incontrolables en los momentos menos esperados, tales como en una visita al dentista, al podólogo, entre otros. Y en último término, puedes llegar a sufrir un derrame cerebral.

Para evitar lo anterior, se recomienda consumir una dosis adecuada de vitamina K. La buena noticia, en este sentido, es que hay muchos alimentos que contienen vitamina K. Para distinguirlos, busca los alimentos de color verde, por lo que te será sencillo dar con ellos.

¿Cuáles son los síntomas de un bajo consumo de vitamina K?

Cuando no consumes la suficiente cantidad de vitamina K que tu cuerpo necesita, puede que presentes alguno de los siguientes síntomas:

1. Hemorragias

Hemorragia

Como referíamos anteriormente, cuando tienes la sangre muy líquida, te haces más propenso a sufrir hemorragias. Por ejemplo, un pequeño corte mientras cocinas podría convertirse en un serio problema, ya que sería muy complicado detener la hemorragia.

En este sentido, es importante que chequees tus niveles de vitamina K. Ten en cuenta que si vas al dentista o te sometes a alguna intervención o cirugía menor, puedes complicarte sobremanera. Asimismo, tampoco puedes olvidar la posibilidad de hemorragias internas, más o menos invasivas.

Indistintamente de su gravedad, estas pueden constituir un problema muy serio para tu salud y para tu vida a largo plazo.

2. Aparición de hematomas

La manifestación más benigna de una hemorragia es un hematoma. Este consiste en la acumulación de sangre como consecuencia de una hemorragia. Sin embargo, su frecuente aparición puede representar una ventaja, en el sentido de que te puede poner en aviso de tu bajo consumo de vitamina K.

Hay personas que se quejan de que al más mínimo golpe, se les produce un hetamoma. Otras afirman que ni siquiera entienden por qué se les presentan, ya que no recuerdan que les haya ocurrido algo que los pudiera causar; sin embargo, igualmente, se les forman.

Ante este síntoma, es recomendable la realización de un análisis de sangre para medir los niveles de vitamina K en el cuerpo. Atender a tiempo una posible insuficiencia de vitamina K permitirá controlar más rápidamente la condición, y por ende, sus síntomas.

3. Síndrome purpúrico

Síndrome purpúrico

Comprende la proliferación de manchas púrpuras o rojas en determinadas zonas, debido al amontonamiento de sangre en las mismas. A diferencia de los hematomas, estas manchas no desaparecen. Lo más frecuente es que se presenten en los tobillos, ya que es un lugar crítico en cuanto a circulación.

Si sufres de este síndrome y aunque te sea imposible deshacerte de las manchas que ya tienes, con un mayor consumo de vitamina K, impedirás que sigan reproduciéndose. No obstante, deberías tener muy en cuenta que constituyen un indicio de que pueden tornarse en algo más grave o delicado.

4. Calcificación excesiva en las articulaciones

La vitamina K actúa como un conductor haciendo que la vitamina D se sitúe en los lugares adecuados. En consecuencia, cuando tus niveles de vitamina K son bajos, la vitamina D se acumula en las zonas equivocadas, tales como las articulaciones y los cartílagos.

¿Qué significa ello? Que demasiado calcio en estas dificulta su movimiento, al tiempo que otras zonas se hacen débiles por la ausencia del calcio necesario. Si la deficiencia de vitamina K es muy acentuada, aparecerán dolores agudos y debilitamiento general del sistema óseo.

Conclusión

Está atento a cualquiera de estos síntomas, ya que si bien la mayoría son benignos, constituyen una advertencia, una alerta de que tu salud puede estar corriendo riesgos. Por ello, en cuanto notes alguno de estos síntomas, lo recomendable es que acudas a tu médico de confianza y solicites una revisión en este sentido.

Post. Esdras López

Fuente: M. Con Salud

Bases y condiciones